Diego sacó la cartera de la bolsa de Jessica González, tomó las credenciales, tarjetas y 200 pesos. Eran dos billetes de cien y el se los quedó… Luego fue al casino.

La continuidad del juicio oral por el caso del feminicidio de Jessica González Villaseñor, se llevó a cabo la tarde del día de ayer en la sala de oralidad número 16 del Juzgado Oral anexo al CERESO «David Franco Rodríguez». En punto de las 13:32 horas el señor juez dio por iniciado el juicio y la fiscalía pretendía presentar a cuatro testigos fundamentales para que brindaran su testimonio ante su señoría.

Testigo #1

Jair. R. (Ex mejor amigo del imputado, Diego Urik) 

Con el paso firme, las manos en los bolsillos y un tanto nervioso, fue así como ingresó Jair a la sala de oralidad al ser llamado por la fiscalía. Al preguntarle su nombre completo para efectos de grabación el testigo añadió «Diego era mi mejor amigo, ahora ya no».

La defensa sabía que la presencia de Jair y su testimonio dejaría al descubierto la culpabilidad de Diego Urik, y previo a que comenzara a rendir testimonio los abogados defensores iniciaron un alegato solicitando la presencia de una abogado para el testigo, pues se supo que en febrero del año 2021 tuvo la calidad de imputado por el delito de encubrimiento por conveniencia, pues Jair habría presenciado cuando Urik se deshizo del cuerpo de Jessica González, sin embargo, el juez permitió que el testimonio se llevará a cabo, pues aclaró que a Jair se le habría otorgado el Criterio de oportunidad el pasado 31 de marzo del 2021.

«Soy testigo de hechos que dieron al asesinato de una persona», dijo Jair al iniciar su testimonio.

Jair confesó mantener una relación de amistad de más de siete años con Diego Urik, «íbamos juntos en la secundaria y éramos muy cercanos», comentó el testigo.

El día de los hechos. (21/08/2020)

Jair relató que el se encontraba en su casa cuando Diego Urik lo llamó para que se vieran en Oficce Depot de Altozano, pues estaba triste porque su novia de nombre Camila habría terminado su relación amorosa con el. «Se escuchaba triste, así que pedí permiso a mi mamá para ir con Diego y me prestó la camioneta y me fui». 

Cuando llegó al punto de encuentro, estaba Diego Urik y un amigo en común de ambos, Diego S. «Diego Urik estaba algo alterado y le digo a Diego S que se fuera conmigo y que nos veíamos en su casa, nos fuimos y nos paramos en una calle de su fraccionamiento pero Urik tardó como una hora en llegar». Luego de insistir con llamadas sin tener éxito, los jóvenes decidieron salir a un Oxxo y comprar algo de comer y bebidas, posteriormente volvieron al fraccionamiento y Urik los llamó por teléfono. «Váyanse al spot, allá nos vemos», dijo Diego Urik como si estuviese dando una orden y gritando. (El «Spot» era una zona boscosa en los limites del fraccionamiento Bosques Monarca, donde los jóvenes se reunían cuando no querían estar en casa de Diego Urik con la presencia de su familia).

Jair aseguró que al llegar al Spot, Diego se encontraba sosteniendo la cajuela de su auto y mirando hacia adentro. «me dio una orden y dijo que solo me bajará de la camioneta yo, mientras iba caminando hacia donde el se encontraba me preguntaba ¿eres mi mejor amigo?, ¿eres mi mejor amigo?, y yo le respondía que sí, pero comenzó a darme miedo».

La presencia de un cuerpo cubierto con una sábana de color azul turquesa alertó al testigo. Diego pidió que lo ayudara y Jair se negó, «yo no te voy ayudar con esas mamadas», contestó a Diego Urik. Mientras mantenían esta discusión, Diego S bajó de la camioneta y se acercó también al carro de Diego Urik y se percató del cuerpo en la cajuela. Mientras Urik pedía a sus amigos que lo ayudaran, estos se negaban, motivo por el cual decidió amenazarlos, «Si no quieren problemas no se vayan», dijo Diego Urik a sus amigos. 

«Sacó el cuerpo envuelto con una sábana, lo cargó muy fácil, por eso supe que era el cuerpo de una mujer, Le colgaban los pies de la rodilla para abajo y ya no tenían reacción», dijo el testigo.

Durante su testimonio, Jair aseguró presenciar cuando Urik se dirigía a la zona boscosa caminando y cargando el cuerpo, para después volver muy cansado y con múltiples rasguños en el cuerpo. «Estoy muy cansado, me quiero ir a bañar», dijo Diego Urik a sus amigos. 

Mientras Urik se alejó con el cuerpo, Jair se acercó al carro y alcanzó a presenciar que traía una hacha, bolsas negras para la basura y unos zapatos de mujer color negro. Al regreso de Urik, Jair y Diego S estaban desconcertados, en shock, no hicieron nada y recibieron y acataron las ordenes de Uirk. Lo acompañaron a su casa, lo esperaron a que se bañara y posteriormente salieron para abordar el vehículo de Urik. «No nos queríamos subir porque traía cosas, las bolsas, el hacha y los zapatos, pro ordenó que los pusiera Diego S en la cajuela», dijo Jair. 

«Diego sacó de la cajuela una cartera de mujer y le sacó las credenciales y las tarjetas, además de 200 pesos, eran dos billetes de cien y el se los quedó».

Salieron de la casa y se fueron a un casino a jugar, Diego Urik cambió el dinero para jugar y utilizó los 200 pesos que tomó de la cartera de mujer. «Yo me quedé parado y solo lo esperamos a que el jugara, siempre suele tardar mucho, pero ese día perdió la partida y nos retiramos de inmediato del lugar», dijo Jair.

¿Por qué no mataste a un animal o aun perro?;

-Pobrecitos perros.

dijo diego urik

Mientras se dirigían de regreso a casa de Diego Urik, el silencio permeaba en el vehículo, pero fue Diego S quien alzó la voz y le preguntó a Urik ¿por qué no mataste mejor a un animal o un perro?, a lo que con tono de burla Diego Urik de inmediato respondió «Pobrecitos perros»; así lo relató Jair.

Fue hasta el 26 de septiembre del 2020, cuando Jair decidió acudir ante las autoridades para contar lo que él había presenciado, pues en medios de comunicación y redes sociales había visto que la Fiscalía General del Estado (FGE) estaba buscando a una joven y la fotografía de su amigo era compartida con la leyenda de «RECOMPENSA».

«Diego llamaba a las mujeres perras y putas», confirmó Jair.

El testigo aseguró conocer únicamente tres relaciones amorosas a Diego, sin embargo, dio a conocer que Urik mantenía relaciones sexuales con más mujeres, y que constantemente se refería a las mujeres como «perras o putas». Jair relató un momento en una fiesta donde Urik le dijo «mira esa perra de allá está bien fea».

«Yo no conocía a Jessica ni nunca escuché su nombre, Diego solo mencionaba a Camila y frecuentemente estaba con Hanna, su mejor amiga. Con Hanna siempre se hacían muestras de cariño, hasta se besaban, pero Diego nunca dijo ni acepto tener una relación con ella, era como una relación abierta», dijo Jair.

Amenaza durante el juicio.

«Señor juez, el papá de Diego Urik me esta amenazando con la mano como si accionara una pistola», dijo el testigo con la voz temerosa.

La sala se tensó al momento que Jair hizo tal acusación, a lo que de inmediato el papá del imputado negó haber realizado tal acción. Ante esto, el juez ordenó se revisaran las grabaciones y de ser verdad emitir las sanciones correspondientes.

«Yo recibo amenazas de muerte constantemente a mi celular, ya hay una denuncia por eso y me gustaría que esto se agregue y se tome en cuenta en mi testimonio», dijo Jair mientras veía a los ojos al padre de su ex mejor amigo.

Posteriormente, al finalizar el juicio, uno de los abogados de la defensa protagonizó un segundo evento vergonzoso, pues le dijo al hermano mayor de Jessica » Nos vemos a la salida pues», mientras manoteaba y se expresaba con un tono de voz elevado. (aquí la nota de este acontecimiento completo https://notiunion.com/padre-de-diego-urik-amenaza-a-testigo-durante-juicio-abogados-defensores-se-pelean-con-hermano-de-jessica-gonzalez/)

Pruebas materiales incorporadas en el juicio.

Durante el testimonio, la fiscalía le presentó algunas evidencias al testigo, mismas que fueron localizadas en labor de investigación. El testigo afirmó reconocerlas, por lo que se solicitó al juez la incorporación como material de prueba al caso.

  1. Bolso de color rosa.
  2. Sábana de color azul.
  3. Hacha.
  4. Pants.
  5. Tennis.
  6. Playera.

Abogado de la defensa protagonizó discusión con su señoría. 

«Mis decisiones se acatan o se combaten», dijo el juez con firmeza.

Como ya se ha ido haciendo costumbre, la defensa del imputado protagonizó una discusión fuera de lugar con el señor juez, pues luego de ser admitido el testimonio de Jair si la presencia de un abogado como lo solicitaba la defensa de Diego Urik, uno de los defensores cuestionó la decisión tomada por su señoría, y se atrevió a refutarlo. «pues usted no es parejo, ya sabemos como se conduce y cuales decisiones va tomar», dijo el abogado con tono de voz elevado mientras manoteaba.

Por tal motivo el juez les hizo acreedores de un apercibimiento y advirtió sobre una reincidencia como en ocasiones anteriores, ya que no volvería a ser tolerante y les haría llegar una amonestación.

Movimientos corporales.

La presencia del testigo en la sala, de quien fuera en su momento el mejor amigo de Diego Urik logró permear la tensión en el lugar. Pues Diego al realizar contacto visual con su ex mejor amigo, realizaba movimiento negativos con la cabeza mientras bajaba la mirada al mismo tiempo, como si el mismo Diego estuviese decepcionado de que su propio amigo lo delatara.

Mientras que Jair mantenía la mirada a varios lugares, observaba al juez, a la defensa, a la fiscalía, al público, y en sus momentos tomaba tiempo para ver a Diego. Lo veía a los ojos, lo miraba fijamente, en ocasiones e notaba el coraje en su mirada y en otras tantas se hacia presente la decepción.

Sin embargo cuando Jair hacia contacto visual con el padre de Diego de inmediato bajaba la mirada o intentaba evadir mirando a otro lugar o a otra persona. Fue hasta que el mismo alzó la voz y dijo que estaba siendo amenazado con señas por el padre del imputado.