Ciudad de México.— La actriz mexicana Ana Luisa Peluffo, figura emblemática del cine nacional y con una trayectoria de más de siete décadas en cine, televisión y teatro, falleció este miércoles a los 96 años, informó su familia mediante un comunicado.

La intérprete, considerada una de las figuras más prolíficas de la industria cinematográfica mexicana, “falleció en paz, en su rancho en Jalisco, acompañada por sus seres queridos”, señalaron sus allegados. Los servicios funerarios se realizarán de manera íntima y privada, en apego a su voluntad.

“Agradecemos profundamente el cariño de todas las personas que, a lo largo de los años, apreciaron su trayectoria y disfrutaron de su trabajo. Su recuerdo permanecerá vivo en quienes la conocieron”, expresó la familia.

Una carrera de más de 200 producciones

Nacida el 9 de octubre de 1929 en Querétaro, Peluffo participó en más de 200 películas y programas desde finales de la década de 1940.

Su primera aparición en pantalla fue en la producción estadounidense Tarzan and the Mermaids (1948), rodada en Acapulco. En México debutó con La Venenosa (1949) y consolidó su fama en la década de 1950.

En 1955 protagonizó La Fuerza del Deseo, cinta a la que se le atribuye el primer desnudo en el cine mexicano, hecho que generó polémica en su momento y la convirtió en una figura transgresora para la época.

A lo largo de su carrera compartió créditos con grandes figuras de la Época de Oro como Germán Valdés, Pedro Infante y María Félix, entre otros.

En 1977 protagonizó Flores de Papel, presentada en el 28 Festival Internacional de Cine de Berlín, lo que reafirmó su presencia en circuitos internacionales.

Presencia en televisión

Además de su extensa filmografía, Peluffo participó en exitosas telenovelas como Lazos de amor (1995), El privilegio de amar (1998) y Contra viento y marea (2005), con las que conquistó a nuevas generaciones.

Con su fallecimiento, el cine mexicano pierde a una de sus figuras más longevas y representativas, cuya trayectoria abarcó desde la Época de Oro hasta la televisión contemporánea, dejando una huella indeleble en la historia cultural del país.