El Volcán Paricutín cumple 83 años de haber surgido ante la mirada asombrada del mundo, convirtiéndose en el único volcán del siglo XX con “acta de nacimiento” documentada desde el primer día de su formación.
Ubicado en la Meseta Purépecha, en el estado de Michoacán, el coloso emergió el 20 de febrero de 1943, alrededor de las 16:00 horas, en el maizal del campesino Dionisio Pulido, entre las comunidades de San Juan Parangaricutiro y Angahuan. Testigos relataron cómo la tierra comenzó a inflarse, expulsando gases y ceniza, hasta dar paso al nacimiento del volcán.
Los especialistas registran su última actividad el 4 de marzo de 1952, fecha que marca la “muerte” oficial del Paricutín. Desde entonces, descartan que vuelva a presentar actividad eruptiva, por lo que hoy permanece inactivo, integrado al paisaje volcánico de la región.
Inspiración para artistas e intelectuales
El fenómeno natural atrajo la atención de científicos, periodistas y artistas de todo el mundo. Entre ellos destacó el pintor y vulcanólogo Gerardo Murillo, conocido como Dr. Atl, quien dedicó años a estudiar y plasmar la evolución del volcán en obras como Volcán Paricutín y Frente de lava en movimiento, actualmente exhibidas en el Centro Cultural Clavijero de Morelia.
También el escritor José Revueltas documentó el acontecimiento en su reportaje Visión del Paricutín, donde retrató la figura de Dionisio Pulido, el campesino que presenció el surgimiento del volcán en sus tierras. Asimismo, el político ruso exiliado Víctor Serge dejó testimonio escrito sobre el impacto social y humano del suceso.
A más de ocho décadas de su nacimiento, el Paricutín no solo representa un hito geológico, sino también un símbolo cultural y científico que marcó la historia de México y del mundo.


































