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El presidente Andrés Manuel López Obrador admitió que su gobierno tiene dificultades para reducir la tasa de homicidios en México aunque en términos reales, se ha logrado reducir, un “marginal” 3%.

En mandatario federal indicó que en su administración heredó la violencia que generan los grupos del crimen organizado que antes podían actuar con el amparo de las instituciones mexicanas.

En su conferencia de prensa “mañanera”, señaló que pese a que hay enfrentamientos en algunas partes del país, éstas ya no son motivadas por la actuación del Estado, que antes, dijo, era el principal violador de derechos humanos.

“No es un asunto fácil, fue un fruto podrido que heredamos, no es que echarle la culpa sin razón a los anteriores presidentes, pero tu sabes bien que el manejo de la seguridad estaba a cargo de la delincuencia y eso viene de tiempo atrás”, lanzó López Obrador.

El jefe del Ejecutivo afirmó que los gobiernos del PAN y el PRI dejaron crecer la violencia y a los cárteles del narcotráfico lo cual arraigo la corrupción e impunidad en México.

El mandatario federal reprochó, por ejemplo, que en el gobierno de Felipe Calderón, el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, tenía ligas con el narcotráfico y no se acudió a la Organización de Estados Americanos (OEA) a denunciarlo.

“Nosotros heredamos eso. Nada más hablemos de un sexenio, el de Calderón. Imaginemos que en ese entonces se toma la decisión absurda, inhumana de declarar la guerra al narco para buscar legitimidad o para quedar bien con el gobierno de Estados Unidos y eso desata mayor violencia, en el mismo sexenio que el señor García Luna era el hombre poderoso que protegía y a la delincuencia organizada”, apuntó.