Los Ángeles.– Britney Spears volvió a acaparar la atención pública tras reaparecer en redes sociales acompañada de su hijo menor, Jayden, de 19 años, mostrando una faceta emotiva y cercana que coincidió con una contundente declaración: no volverá a actuar en Estados Unidos. La llamada Princesa del Pop, de 47 años, compartió una reflexión personal en la que explicó que, aunque no contempla un regreso a los escenarios estadounidenses “por razones extremadamente sensibles”, sí estaría dispuesta a volver a cantar bajo circunstancias muy específicas y lejos de su país natal.

Un posible regreso, pero fuera de EE. UU.

En su mensaje, Spears reveló que su deseo sería presentarse en el Reino Unido o Australia, y no de manera tradicional, sino en un formato íntimo y especial, acompañada de su hijo Jayden.
“Nunca volveré a actuar en los Estados Unidos por razones extremadamente sensibles, pero espero estar sentada en un taburete con una rosa roja en mi pelo, actuando con mi hijo… en el Reino Unido y Australia muy pronto”, escribió la artista. “¡Es una gran estrella y me siento honrada de estar en su presencia!”

Reconstrucción familiar

Britney es madre de Sean Preston, de 20 años, y Jayden, de 19, ambos fruto de su relación con el bailarín Kevin Federline, con quien estuvo casada entre 2004 y 2007. Su relación y posterior divorcio se desarrollaron durante uno de los periodos de mayor acoso mediático en la historia reciente de las celebridades. La cantante ha expresado en distintas ocasiones su dolor porque sus hijos presenciaron faltas de respeto hacia ella, situación que contribuyó al distanciamiento familiar durante varios años. Actualmente, Spears ha manifestado su intención de reconstruir el vínculo con ambos, especialmente con Jayden, con quien se mostró visiblemente emocionada en su reciente publicación.

Sanación personal y arte

El mensaje fue acompañado por una imagen de los American Music Awards de 2002, celebrados en el Shrine Auditorium de Los Ángeles. Spears explicó que el piano que aparece en la fotografía fue enviado a su hijo, como símbolo de conexión y herencia artística. Asimismo, se sinceró sobre los bailes que suele compartir en redes sociales —frecuentemente criticados— y aseguró que forman parte de su proceso de sanación.
“Bailo en Instagram para curar cosas de mi cuerpo de las que la gente no tiene ni idea… a veces es vergonzoso, pero caminé a través del fuego para salvar mi vida”, escribió.

Un regreso bajo sus propias reglas

Aunque no hay fechas oficiales ni anuncios formales de conciertos, las declaraciones de Britney Spears confirman que su regreso a la música, de darse, será bajo sus propios términos, lejos de los escenarios que le dieron fama, pero también años de sufrimiento. Por ahora, su prioridad parece clara: su bienestar.