Morelia, Michoacán, 16 de julio de 2025.- El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, respondió de manera enérgica a la propuesta del arzobispo Carlos Garfias Merlos, quien planteó capacitar a clérigos para dialogar con grupos criminales. En palabras del mandatario: «A los delincuentes se les combate con la ley y la fuerza, no con diálogo ni complicidad.»

Durante un posicionamiento público, Bedolla enfatizó que en Michoacán no existe posibilidad alguna de pactar o entablar acuerdos con el crimen organizado, pues ello implicaría una traición a la justicia y al Estado de derecho.

“La estrategia de seguridad en Michoacán, que ya ha dado resultados, está basada en labores de inteligencia, operativos y persecución del delito. No en mesas de diálogo con quienes rompen la ley”, sentenció.

El gobernador dijo respetar las posturas de la Iglesia católica y de otras organizaciones religiosas, pero subrayó que no comparte la visión de establecer puentes con los grupos delictivos, los cuales —dijo— deben ser detenidos y presentados ante los tribunales.

Asimismo, Bedolla advirtió que en otras regiones del mundo, los intentos por dialogar con delincuentes han fracasado y han debilitado al Estado. “La pacificación se construye desde la fuerza institucional, no desde la complicidad”, agregó.

Esta respuesta surge luego de que el arzobispo Garfias señalara públicamente que se podría “capacitar al clero para tender puentes con quienes cometen actos delictivos”, en busca de una paz negociada. La propuesta ha generado debate a nivel estatal y nacional.

En ese contexto, el gobernador reiteró que la única vía para devolver la paz a Michoacán es el fortalecimiento del Estado de derecho y el actuar firme de las instituciones de seguridad y justicia.