Morelia, Michoacán, 27 de mayo de 2025. – Luego de que comuneros de Arantepacua, municipio de Nahuatzen, realizaran una protesta a las afueras de Casa Michoacán y derribaran una de las puertas de acceso, el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, lamentó los hechos y señaló que este tipo de actos pueden afectar gravemente la imagen de la ciudad frente a posibles inversionistas.

“Estoy de acuerdo con la libertad de expresión, pero no con el libertinaje”, expresó el edil moreliano durante una entrevista con medios de comunicación, al referirse al uso de cohetones y los destrozos ocasionados en el inmueble estatal.

Martínez Alcázar advirtió que situaciones como esta generan incertidumbre entre los empresarios interesados en invertir en la capital michoacana, lo cual podría traducirse en la pérdida de oportunidades económicas para el municipio.

Frente a este escenario, hizo un llamado tanto al Gobierno del Estado como a los habitantes de Arantepacua para que apuesten por el diálogo como vía de solución. Destacó que las inconformidades deben atenderse, pero mediante mecanismos institucionales que no afecten el entorno social y económico de Morelia.

El alcalde también reconoció que durante la actual administración estatal se ha logrado mantener un bajo índice de manifestaciones violentas o enfrentamientos entre sectores sociales, por lo que consideró que los hechos del lunes representan una excepción en el clima de gobernabilidad de los últimos años.

Comuneros exigen obras inconclusas

Desde las 8:00 de la mañana del lunes, un grupo de comuneros se presentó en Casa Michoacán para solicitar una reunión directa con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Los manifestantes denunciaron el incumplimiento en la construcción de un hospital general y una escuela en su comunidad, a pesar de dos años de diálogo con el gobierno estatal.

Ante la falta de respuesta, los inconformes derribaron una de las puertas de acceso y lanzaron cohetones al interior del edificio, sin que se reportaran personas lesionadas hasta el momento.

Hasta el cierre de esta edición, los comuneros continúan a las afueras del recinto estatal a la espera de una respuesta formal por parte de las autoridades.