CDMX a 27 de noviembre del 2017.- Para Agustín Carstens, gobernador del Banco de México y quien el próximo 1 de diciembre comienza su nuevo cargo como titular del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), dejar al país con una inflación arriba de seis por ciento (6.37%, en octubre) no es satisfactorio para las familias.

La liberación de los precios de la gasolina, las presiones económicas externas, la llegada al poder de Donald Trump y la incertidumbre por la renegociación del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) fueron los factores que de acuerdo con Carstens, detonaron los precios al consumidor.

Tener una inflación arriba de 6 por ciento al cierre no es satisfactorio, si hemos recibido muchos choques externos desde 2014 con la caída del precio del petróleo (…), después, el tema de la duda que primero se metió en la relación bilateral con la ascensión de Trump como candidato y después su triunfo. Las dudas del TLC, también afectaron el tipo de cambio y el tema de liberación de las gasolinas, aseguró en entrevista a El Heraldo de México.

Sin embargo, destaca que la Junta de Gobierno del Banxico está lista para seguir tomando medidas, espero que hacia el cierre del año entrante lleguemos cerca de nuestra meta de inflación de 3 por ciento, más-menos un punto porcentual, de acuerdo al mandato constitucional de la autoridad monetaria.

Insiste que en 2018 no habrá un alza generalizada en los precios al consumidor, no va a ver ese fenómeno, ya deberíamos entrar en otra trayectoria convergente hacia la meta del Banxico.

Cabe destacar que, en los más de ocho años que ha estado Carstens al frente del Banxico, la inflación promedió menos de cuatro por ciento y detalla que a mí me hubiera gustado que la foto de cierre de mi estadía aquí como gobernador, hubiera sido mejor, en promedio (la inflación) no está mal, de hecho, es de las más bajas de los (anteriores) gobernadores.

El DESAFÍO

Ante las elecciones del próximo año, el gobernador del banco central mexicano expresó que el reto del próximo gobierno federal es garantizar la seguridad y el Estado de Derecho, factores fundamentales para lograr el crecimiento económico del país .

Pienso que la asignatura hacia adelante es precisamente enfatizar (…) en que se recupere el tema de la inseguridad.

También comentó que la debilidad del tipo de cambio está reflejando la posibilidad de un escenario negativo en el TLCAN, pero en la medida que eso se pudiera ir sacando del horizonte, yo sí veo un buen potencial para que el peso mexicano se aprecie más.

Agustín Carstens, quien llegó como economista practicante en 1980 al Banco de México, destaca que la crisis financiera global en los últimos años nos ha restado entre medio y un punto del PIB, y está el otro tema de la seguridad y el estado de Derecho, es un rollo también global con muchas manifestaciones nacionales y que se ha ido la inversión, que sí ha inhibido mucho el comercio, la actividad en diferentes sectores y eso nos ha costado (el crecimiento).

¿Cómo ha evolucionado México entre 1980 y 2017?

Tenemos una democracia mucho más viva, pero también ha evolucionado mucho, sobre todo, en fortalecer instituciones como el Banco de México. En 1980 (…) había un gran crédito extendido por el Banco de México al gobierno, eso se prestó a periodos de una altísima inestabilidad, de mucha inflación; también teníamos regímenes cambiarios fijos y devaluaciones masivas.

Después en 1993, se le otorga la autonomía al Banxico y eso ha sido un verdadero parteaguas (…) todo porque en su momento, el presidente (Carlos) Salinas tuvo el valor de sacrificar el financiamiento del banco central para el gobierno federal, esa es una medida súper responsable.

A mí me tocó estar aquí en 1982, donde nos quedamos sin ningún dólar, ahorita tenemos más de 170 mil millones de dólares (en reservas internacionales) … ahora tenemos una banca vibrante, en crecimiento, internacionalizada y las finanzas públicas están ordenadas, entonces creo que hemos avanzando mucho.

¿Agustín, con cuál presidente trabajaste mejor?

Yo trabajé muy bien con los dos. Obviamente con el presidente (Felipe) Calderón fue un contacto muy dinámico, muy directo, obviamente tratando de hacer que se cumplieran sus metas de gobierno, y yo las compartía… lo que más agradezco de ambos es que fueron, el presidente Calderón y también el presidente (Enrique) Peña, 100 por ciento respetuosos de nuestra autonomía.

Hoy Agustín Carstens viaja a Basilea, Suiza, para ocupar el cargo de gerente general del Banco de Pagos Internacionales. Así, su nuevo trabajo lo compara como el de un controlador aéreo, debido a que ayudará a que el sistema financiero internacional funcione mejor, mientras que en el Banco de México lo consideró como pilotar un Boeing F747.