Karachi, Pakistán, 20 de enero de 2026.– Equipos de rescate continúan este martes con la remoción de escombros en el Gul Plaza Shopping Mall, en la ciudad portuaria de Karachi, tras un devastador incendio que se prolongó por casi dos días y que ha dejado un saldo confirmado de 27 personas fallecidas, mientras que al menos 57 permanecen desaparecidas, presuntamente sin vida.

De acuerdo con autoridades paquistaníes, el siniestro comenzó la noche del sábado y se propagó rápidamente por el complejo comercial, uno de los más grandes de la ciudad, conocido por albergar alrededor de 1,200 tiendas familiares dedicadas a la venta de ropa para bodas, juguetes, artículos del hogar y otros productos.

Bomberos combatieron las llamas durante toda la noche en una estructura de dimensiones comparables a un campo de fútbol. Una vez controlado el fuego, el inmueble quedó completamente reducido a cenizas y escombros.

La cirujana policial Summaiya Syed confirmó que 27 personas perdieron la vida, mientras que Rizwan Ahmed, del grupo de rescate Rescue 1122, informó que inicialmente se reportaron 84 personas desaparecidas, cifra que incluye a las víctimas mortales. Las autoridades señalaron que la mayoría de los no localizados son dados por fallecidos.

Entre los familiares que esperan noticias se encuentra Safiya, de 77 años, quien busca a su nieto Churchill, de 25 años, empleado en una tienda del centro comercial. “Hemos estado aquí desde el domingo por la mañana. No sabemos nada. Día y noche esperando”, expresó entre lágrimas.

Salidas bloqueadas y posible negligencia

La policía reveló que 13 de las 16 salidas del centro comercial estaban cerradas con llave al momento del incendio, ocurrido cerca del horario de cierre, lo que habría dificultado la evacuación. El gobierno de Pakistán anunció una investigación formal para esclarecer tanto las causas del incendio como la respuesta de las autoridades.

Personal forense ha recolectado hasta el momento 15 muestras de ADN, mientras que los restos humanos continúan siendo extraídos de los escombros y enviados para su identificación.

Apoyo humanitario y tensión social

Organizaciones civiles instalaron carpas en las inmediaciones del sitio para ofrecer alimentos, agua y atención médica a rescatistas y familias afectadas. No obstante, también se registró enojo entre comerciantes y ciudadanos, quienes denunciaron retrasos en las labores de rescate y reprocharon la tardía presencia del alcalde de la ciudad.

El incendio es considerado el más grave en Karachi en más de una década, desde la tragedia industrial de 2012 que dejó más de 260 muertos y que posteriormente fue catalogada como un acto intencional.

Las labores de búsqueda continúan, mientras la ciudad permanece en luto a la espera de respuestas y justicia.