Con información de Redacción médica.
En poco tiempo, la variante sudafricana B.1.1.529, denominada Ómicron, del Covid-19 se ha logrado convertir en una amenaza para el mundo.
Los síntomas que presentan los contagiados por esta nueva variante se caracterizan por ser leves, tiene una menor capacidad para provocar casos graves de la enfermedad y, por tanto, menos ingresos clínicos. Algunos enfermos han confirmado que no presentan pérdida de olfato ni de gusto —síntoma hasta ahora característico entre los infectados por coronavirus—.
Como principal característica, los pacientes contagiados de Covid-19 con la variante Ómicron señalan que están sufriendo episodios de sudores nocturnos, un síntoma que no se había registrado hasta ahora.
Los pacientes acuden a las consultas médicas tras despertarse sudados y los sanitarios coinciden en que esté síntoma está relacionado con la infección de la variante dominante en estos momentos en España: Ómicron.
Desde Sudáfrica, donde fue detectada esta cepa, explican que no se trata de brotes repentinos de fiebre, sino que estos sudores nocturnos se caracterizan por ser brotes de sudoración repentina que suele coincidir con el tiempo de vigilia.
Síntomas principales de Ómicron
La cepa Ómicron del Covid-19 se contagia de forma más rápida que otras variantes del coronavirus. Los síntomas más característicos que presentan los pacientes infectados son:
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Fatiga extrema
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Taquicardia
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Fiebre
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No pierden el olfato o el gusto como ha pasado con otras variantes
Ómicron destaca por el aumento de la transmisibilidad, lo que supone un cambio perjudicial en la epidemiología del Covid-19. Es más virulenta por lo que la OMS ya la ha clasificado como una variante «de preocupación».
La variante sudafricana del SARS-CoV-2 disminuye la eficacia de las medidas sociales de mascarilla, distancia y ventilación; disminución de la eficacia de las pruebas diagnósticas, disminución del efecto de las vacunas, así como de los tratamientos disponibles.




































