La crueldad de Los Zetas vuelve a quedar al descubierto. En una zona semidesértica de Coahuila, en el noreste de México, un grupo de familiares que buscan a sus desaparecidos descubrieron un campo de exterminio. Patrocinio, una localidad de unos 300 habitantes ubicada en la región de la laguna, podría albergar la fosa clandestina más grande del país.

Los integrantes del grupo Vida encontraron el sitio en abril de 2015 como parte de las labores de búsqueda que hacen en toda la región para dar con los suyos ante la lentitud de las autoridades. Silvia Ortiz, líder del grupo, cuenta que un campesino los llevó a la zona. En un terreno que abarca 56.000 metros cuadrados -según la Fiscalía- han encontrado huesos, retazos de ropa, zapatos y casquillos. Los peritos que trabajan con el movimiento han recogido 4.600 restos y fragmentos óseos que tendrán que ser analizados.

«Cada vez que visitamos el lugar encontramos más restos, apenas el sábado que fuimos recuperamos otros 130 «, dice la mujer que busca a su hija desaparecida desde 2004.