Las mesas de futbolitos en el Cañafest de Morelia se ha convertido en toda una tradición para los estudiantes
Betty Valdés / Notiunion
Un trabajo en colaboración con Ulises Guzmán y Alina Verboonen
El señor José Marín Palomo es uno de los comerciantes que participa en las Fiestas Guadalupanas del templo de San Diego en Morelia, su participación en el ahora llamado Caña Fest es una de las más simbólicas de este evento, pues las mesas de futbolitos que el instala han brindado diversión y alegría a los visitantes.

Hace 40 años, en el 1982, Don José se inició en el mundo de los futbolitos, negocio y tradición que heredó de sus padres, pues en conjunto trabajaban en las ferias populares de la ciudad, principalmente en el Jardín Azteca, hasta que en su momento el mismo decidió emprender e invertir en 15 mesas de futbolitos e iniciar en esta aventura.

Don José es profesionista y fue maestro de matemáticas a nivel secundaria, es por ello que asegura, trata a los estudiantes que llegan a divertirse en sus futbolitos como si fueran sus mismos alumnos. «Aquí los jóvenes llegan a distraerse a divertirse un poco, es mejor que si tienen tiempo libre lo aprovechen jugando y no en algún vicio».
José Palomo asegura que varios funcionarios de gobierno cuando fueron jóvenes estudiantes acudieron a jugar futbolitos, incluso el mismo alcalde de Morelia, Alfonso Martínez. Asegura que han acudido maestros con sus alumnos para disfrutar de un juego.
Y es que los futbolitos desde años atrás han sido un modo de entretenimiento sano y desestresante, pues en sus inicios fueron creados para todas aquellas personas que deseaban jugar futbol y no podían por algún problema de salud como la llamada «cojera», así lo comentó Don José.
Sin embargo, Don José Palomo asegura que hay personas «ricas» que han querido acabar con estas tradiciones. «Hay gente de dinero que ha querido acabar con esta tradición, pero esta es una tradición del pueblo y para el pueblo».

«Esto de los futbolitos es de los estudiantes en las mañanas, pero en las tardes vienen familias completas, abuelos, padres, tíos y hasta niños chiquitos que sus papás ya los quieren enseñar», cuenta don josé palomo.
El costo del juego inicialmente era de 20 centavos, posteriormente se colocaba una moneda de un peso, después subió a 5 pesos y luego cambió a la moneda de 10 pesos hexagonal y actualmente se manejan 3 fichas por 10 pesos, además Don José les da un juego de pilón; para quienes deseen acudir a jugar un apartida pueden hacerlo en un horario de 9 de la mañana hasta las 12 de la noche a espaldas de la estatua de Morelos en la Plaza conocida como «El Caballito.»





































