De 2006 a 2016, todos los días la delincuencia robó, en promedio, de 512 vehículos en todo el país; 21 cada hora. En total, se registraron 2 millones 53 mil averiguaciones previas por robo de auto en ese periodo, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo. El año más álgido fue en 2011, cuando los delincuentes se llevaron 639 coches diariamente. En la cuarta parte de los casos la violencia fue una constante.

Contrario a la disminución que presentan los casos en los que los autos simplemente desaparecieron de una acera, esta categoría violenta del delito ha ido a la alza. En 2006 se denunciaron 25 mil 162 robos de autos con violencia. Diez años después, la estadística se elevó a 45 mil 182 a nivel nacional. En 25 de las 32 entidades se registró un incremento de esta modalidad. Lugares como San Luis Potosí pasaron de cuatro averiguaciones en 2006 a 97 en 2016. Otro caso es Tlaxcala, que pasó de cinco a 114 denuncias en ese periodo. O Michoacán, sitio en el que la estadística subió drásticamente de 95 a mil 919 robos de coches con violencia.

Con estos incrementos, los estados de Sinaloa, Estado de México y Guerrero se posicionaron en el tope de la lista en 2016. En estas tres entidades, 50% de los hurtos se cometieron con violencia. En 2006 estos lugares eran ocupados por la Ciudad de México y el Estado de México, sitios en donde cuatro de cada 10 robos de autos fueron con violencia.

Esta tendencia a la alza de los delitos violentos está relacionada con el deterioro de la seguridad que azota a gran parte del país, explica Luis Wertman Zaslav, presidente del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México. “Estos aumentos no son espontáneos. Si vemos crecimiento en otros delitos, éste es uno de los que se vera más impactado. No olvidemos que el automóvil es una herramienta de transporte para los delincuentes. Ahí pueden mover su mercancía y cometer otros delitos”, explica el especialista.

Un ejemplo es 2011, año con la cifra más alta. Se denunciaron 233 mil 162 robos de autos. Tres de cada 10 con violencia. Esta no fue la única característica de esos 12 meses. También fue uno de los más difíciles en materia de seguridad en la guerra contra el narcotrá co, asegura Wertman. “Los grupos en pugna requerían de vehículos para seguir en con icto, al mismo tiempo que para cometer otros delitos”.

Cifras fuera de la realidad

En 2006, las estadísticas de denuncias por el delito de robo de auto con violencia en Tamaulipas, Baja California, Durango y Oaxaca presentaron un número sorprendente para muchos especialistas. Cero. Ni una sola averiguación previa. Un dato que es probable no concuerde con la realidad de los estados.

Es difícil creer que hace 11 años en esos lugares no se robaron ni un solo coche con violencia, asegura Luis Wertman. Aunque los números son dudosos, “el crimen es exible y termina mudándose a lugares donde puede actuar y establecerse. Esta puede ser una explicación para el incremento del robo con violencia en algunas entidades”, asegura el integrante del Consejo Nacional de Seguridad.

Tamaulipas y Baja California mostraron la misma tendencia en sus números. Mientras que el robo sin violencia tuvo una disminución de 40% entre 2006 y 2016, los hurtos en los que la víctima sí fue violentada pasaron de cero a mil 412 y 789 averiguaciones previas, respectivamente, de acuerdo con la información que reúne el Secretariado Ejecutivo.

Es probable que estos índices tan bajos, y en algunos casos nulos en esta modalidad del delito, esté relacionada con que no los clasi can de manera adecuada o no hay criterios uni cados al momento de llenar los reportes, explica Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano. Por ejemplo, Tabasco y Yucatán tienen cifras impecables en materia de robo de vehículos con violencia. La procuraduría tabasqueña no reportó ningún caso de este tipo de 2006 a 2016. Mientras que en Yucatán sólo se reportó una denuncia en 2013.

Pero eso no impidió que la delincuencia se apoderara de los autos en esos estados. En Tabasco las denuncias por robo de auto sin violencia pasaron de 938 a 3 mil 580. De ahí que las hipótesis de los especialistas se inclinen hacia un registro mal hecho al momento de que las víctimas llegan a los Ministerios Públicos.

2017, año preocupante

Entre enero y marzo de 2016, los delincuentes se apoderaron de 38 mil 431 coches; en el mismo periodo de 2017 la cifra llegó a los 44 mil 598. Lo que es una constante son las tres de cada 10 denuncias en las que se registra el uso de violencia. No sólo eso, esta modalidad también presenta un incremento debido a que pasaron de 11 mil 71 a 13 mil 734 averiguaciones previas. Y de seguir con esta tendencia a la alza, las estadísticas nales de 2017 podrían terminar con 10 mil 868 casos más que en 2016.

Se necesita una reducción considerable en el segundo semestre del año para que los resultados no sean tan negativos, a rma Francisco Rivas. “Estamos en mayo y la violencia en robos no parece cesar. Lo más probable es que se mantengan estos índices y cerremos el año de manera preocupante”, añade.

San Luis Potosí es la entidad donde este incremento comienza a visibilizarse. Entre enero y marzo de 2016 se denunciaron 392 robos de autos con violencia y en el mismo trimestre de 2017 la cifra llegó a los 809 delitos.