¿Hay algo que sepas hacer realmente bien y de lo que te sientas orgulloso? Seguramente sí. No importa si se trata de hornear pasteles, resolver ecuaciones algebráicas, bordar o hacer declaraciones de impuestos. Todos tenemos algún conocimiento que apreciamos y que podemos compartir. ¿Entonces por qué no hacerlo?
Una maravillosa forma de involucrarnos con nuestra comunidad es enseñando; no necesitas ninguna acreditación como docente para acercarte a alguna persona analfabeta que conozcas y enseñarle a leer o para compartir tus conocimientos de repostería, crochet, jardinería o francés con tus amigos.
Compartir lo que sabemos crea vínculos comunitarios basados en la generosidad y la empatía, por lo que puede ser un gran inicio para generar un cambio positivo en nuestra sociedad.
¿Te has puesto a pensar cuántos memes, chistes y cadenas compartes al día? ¿Te imaginas lo valioso que sería que a la par compartieras conocimientos útiles que además fomentaran la convivencia? No hay mayor satisfacción que involucrar a otros en algo que amas hacer; inténtalo, no te arrepentirás. Te sugerimos un plan para comenzar a hacerlo:
- Elige un conocimiento que domines y que te gustaría enseñar: puede ser desde sembrar un huerto hasta matemáticas avanzadas. Tú decides.
- Pregunta entre tus conocidos si hay alguien a quien le interese aprender. Puedes pedirle que te enseñe algo a ti de vuelta y crear una cadena de aprendizaje.
- Inviten a más personas y dediquen 1 día o unas horas a la semana a compartir sus conocimientos. Incluso pueden organizar pequeños talleres.
- ¡Manos a la obra!




































