Una furgoneta ha arrollo a varias personas en La Rambla de Barcelona, provocando al menos una decena de víctimas mortales y numerosos heridos. Los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica, ha confirmado que se trata de un ataque terrorista coordinado y han identificado a Driss Oukabir, que tiene un número de identificación de extranjeros y ha alquilado la furgoneta en Santa Perpètua. Paralelamente, dos personas, no identificadas, se han atrincherado en un bar del Raval, hasta donde les ha seguido la policía. La situación aún es confusa.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha suspendido sus vacaciones y ha hablado por teléfono con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, y con los líderes de los partidos de la oposición tras el atropello. Un gabinete de crisis, compuesto por las autoridades autonómicas, la Delegación del Gobierno, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil, se reúne en Barcelona para estudiar la situación. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se dirige a Barcelona para coordinar la respuesta al ataque.

A pesar de que España está en alerta terrorista desde 2015, no había sufrido ningún ataque terrorista de corte islamista desde la explosión coordinada de bombas en el tren de cercanías en Madrid, el 11 de marzo de 2004, con 192 muertos y más de 2.000 heridos. En el último año ha habido en Europa ocho atentados con atropello, un método que requiere poca planificación, que suele provocar numerosas víctimas y al que han recurrido cada vez más los yihadistas.