Ciudad de México.— Tras la caótica venta de boletos para los conciertos de BTS en el Estadio GNP Seguros, programados para los días 7, 9 y 10 de mayo, el fandom conocido como Army inició una serie de acciones contra la reventa y exigió la intervención de autoridades federales para investigar a Ticketmaster y Ocesa por presuntas irregularidades en el proceso de comercialización.

La venta general, realizada el sábado 24 de enero, agotó las localidades en cuestión de minutos. Sin embargo, seguidores de la agrupación surcoreana denunciaron el acaparamiento masivo de boletos por parte de revendedores, algunos de los cuales habrían concentrado hasta 600 entradas, de acuerdo con declaraciones de Melissa Salinas, coordinadora de BTS Army México, a Aristegui Noticias.

Ante la falta de respuesta inmediata por parte de las empresas involucradas, integrantes del fandom emprendieron acciones colectivas contra presuntos revendedores identificados en redes sociales. Según capturas difundidas en plataformas digitales, los seguidores utilizaron los datos de contacto de estas personas para inscribirlos masivamente en solicitudes de información de universidades, instituciones financieras, cursos de idiomas y funerarias.

Entre los casos exhibidos destaca el registro de un individuo en la licenciatura de Arquitectura de la Universidad del Valle de México (UVM), campus Coyoacán, lo que derivó en la generación de una ficha de pago mensual de 7 mil 774 pesos bajo un esquema de beca. Asimismo, se documentaron solicitudes de préstamos bancarios y registros en empresas de servicios funerarios.

De manera paralela, Army México, en alianza con la organización de consumidores Tec-Check, lanzó una petición en la plataforma Change.org dirigida a la Secretaría de Economía para solicitar una investigación interinstitucional que involucre a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y a la Comisión Antimonopolio.

La petición señala múltiples irregularidades durante la compra de boletos, entre ellas fallas en la fila virtual, errores constantes en la plataforma, incrementos injustificados en los precios y la rápida desaparición de boletos catalogados como “platino”. El objetivo central es que se analice el sistema de precios dinámicos, la efectividad de los filtros antibots y el funcionamiento general de la venta digital.

Los organizadores argumentan que la Profeco no cuenta, por sí sola, con las atribuciones necesarias para evaluar el poder de mercado de las empresas involucradas, por lo que consideran indispensable una acción coordinada del Estado mexicano.

“Exigimos que Ticketmaster y Ocesa sean retirados de la venta de boletos en México y que se implementen regulaciones más estrictas sobre la transparencia y ética en la comercialización de entradas”, señala el texto de la solicitud.

Este miercoles  a las 11:00 de 28 de enero, la petición superaba las 248 mil firmas verificadas, reflejando el descontento de miles de consumidores ante lo ocurrido.