La carne vacuna que se encuentra en bandejas en un supermercado usualmente sueltan un líquido rojo. Lo curioso es que no se trata de sangre, sino que es el producto de una reacción química al congelarla.
El líquido en realidad es agua mezclada con una proteína presente en el músculo de la vaca llamada mioglobina, cuya estructura es bastante similar a la hemoglobina de la sangre.
Al congelar un trozo de carne los cristales de hielo rompen las fibras musculares, lo que libera mioglobina. Al descongelar el vacuno, esta proteína se mezcla con el agua y como contiene hierro, adquiere el color característico de la sangre.






























