Las autoridades estadounidenses están adoptando todas las precauciones necesarias posibles para eliminar el riesgo de fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Para ello se van a limitar al máximo todos sus movimientos. Por este motivo, se acaba de ordenar que la próxima audiencia ante el juez prevista para el 3 de febrero se haga por videoconferencia y así no tener que realizar un traslado que se considera innecesario en este momento del proceso.

El narco llegó a Nueva York el pasado jueves por la noche, tras ser extraditado. Está acusado de 17 cargos penales. En México, Guzmán ya se fugó en dos ocasiones de prisión. Primero, ocultándose en el interior de un carrito de la lavandería. Entonces contó con la asistencia de funcionarios de prisiones corruptos. Eso fue en 2001. Después volvió a hacerlo en julio de 2015, utilizando una compleja infraestructura de túneles.

El próximo paso por la corte será “breve” y más bien un trámite, ya que está destinado a determinar los preparativos del proceso penal. Por este motivo, se argumenta que el transporte físico no es necesario. El equipo que lleva la defensa del acusado, que dispone de dos semanas para preparar la audiencia, puede utilizar la cita para poner en cuestión las condiciones de detención de “El Chapo”.

Una prisión de máxima seguridad

El líder del cártel de Sinaloa está preso a la espera de juicio en un centro penitenciario de máxima seguridad en Brooklyn, a escasamente tres kilómetros de la sede del tribunal del distrito sur en Nueva York. El Metropolitan Detention Center es un complejo de nueve plantas conocido por sus restrictivas medidas de seguridad y está preparado para acoger a reos “extremadamente peligrosos y violentos”.