Abigaíl es originaria de Tehuacán, Puebla. Desde hace años, se mudó a la capital del estado y ahí empezó haciendo pasteles y postres a fin de obtener ingresos para ella y su familia. Aunque tenía clientes frecuentes no lograba aumentar sus ventas, pues en la zona en donde vive existe mucha competencia en el mercado de postres.

“Para nosotros no fue sencillo el crecimiento. Trabajamos duro, pero los pasteles y la repostería tradicional son sectores muy competidos. A pesar de lo mucho que nos esforzábamos, no podíamos crecer. Un día, una amiga de Tehuacán me contó que existía un sistema que capacitaba a personas como yo para vender más y fue así como me animé a buscarlos.”, recuerda la hoy dueña de la Repostería Pastaflora.

El PRONAFIM le ofreció la posibilidad de incubar su actividad productiva para que, mediante capacitación, realizara un plan para desarrollar un entorno propicio en la comercialización de sus productos y vincularse a cadenas o redes de valor.

“Después de la capacitación que recibí, encontré la manera de diferenciarme de mi competencia y encontrar nuevos clientes, porque empecé a hacer postres y pasteles veganos y sin gluten. Hoy no tenemos competencia. Gracias a la capacitación que recibí, hoy tengo más clientes y he aumentado mis ventas.” Actualmente, Abigaíl participa en ferias y adquiere su materia prima con otros microempresarios que, como ella, fueron capacitados por el PRONAFIM, creando una sólida cadena de valor.

Al igual que Abigaíl, tú también puedes explorar nuevas oportunidades mediante la incubación de actividades productivas que te ofrece el PRONAFIM. ¿Quieres conocer y adquirir los productos y servicios de casos de éxito como el de ella? Asiste con tu familia a la 2da Feria PRONAFIM en la Ciudad de México, este próximo 21 y 22 de julio.